Razones para un Micrófono Remoto Ayudar a Un Niño Escuchar en Ruido y a DistanciaNew 

El habla se desarrolla mejor a través de la audición. Un niño que usa audífonos o implantes depende de esos dispositivos para escuchar el lenguaje hablado. Escuchar con un dispositivo puede ser difícil en ruido, a distancia y con reverberación (ecos). Para mejorar la audición en situaciones variadas, se recomienda un sistema de micrófono remoto (MIC) para un niño con audífonos o implantes. Un micrófono remoto ayuda con la localización del sonido y la audición para proporcionar un acceso más claro a la voz. Los micrófonos remotos, también llamados sistemas inalámbricos, entregan el habla a un nivel coherente directamente a los audífonos y los implantes.

Al reducir el ruido de fondo hacen que la voz de una persona que usa el micrófono parezca más fuerte y cerca. Un niño entonces oye el discurso como si la persona que habla está a sólo unos centímetros de distancia. Esta claridad mejorada promueve la capacidad de un niño para ignorar el ruido, sentir menos estrés al escuchar, poner más atención y aumentar sus interacciones hablando. Se recomienda el uso temprano de los sistemas inalámbricos. En cualquier momento los padres pueden preguntar a su equipo de audiología sobre el uso de un micrófono remoto para ayudar la audición de su hijo. A veces se incluye un micrófono remoto con el primer implante de un niño. Los audiólogos ordenan, configuran y demuestran los sistemas inalámbricos. Las familias aprenden a revisar y a diagnosticar problemas con los sistemas.

Los micrófonos remotos se pueden utilizar para ayudar a los niños a cualquier edad, incluyendo:

Bebés/niños pequeños: escuchar a sus cuidadores hablar de diferentes distancias

Niños de edad preescolar: escuchar el lenguaje hablado en ruidosas rutinas diarias

Estudiantes: respondiendo a las direcciones e instrucciones de los maestros

Los sistemas de micrófonos remotos incluyen FMs (modulación de frecuencia), DMs (modulación digital) y campos sonoros o distribución de audio. Varían en tamaño, estilo, accesorios, precio y nombre. Se podrían sugerir combinaciones de equipos para satisfacer las necesidades de audición de un niño de diferentes edades y en diversos entornos. Los sistemas inalámbricos personales tienen un micrófono para el individuo que habla, típicamente un padre o un maestro. El micrófono está puesto o posicionado cerca de la boca del hablante. Para obtener la señal de un micrófono, un niño tiene un pequeño receptor generalmente conectado a audífonos o implantes. Los sistemas de amplificación de campo sonoro incluyen un micrófono inalámbrico, usado por el profesor, y unidades de altavoces colocados alrededor de un salón que amplifican la voz del profesor para él o a contendidos multimedia. Los micrófonos que se distribuyan son utilizados en grupo, cuando toman turnos para hablar, facilitando el escuchar a cada persona. La señal del micrófono puede ir directamente a los receptores en los audífonos o implantes de un o más oyentes. Otro arreglo sería que la señal del micrófono se conectaría a un altavoz en el salón para que todos escuchen.

Los micrófonos remotos se pueden utilizar en diversas situaciones, incluyendo:

Con la familia: en casa, tareas típicas (lavar los platos, ir a la lavandería) jugando afuera, en parques, restaurantes (por ejemplo, el cuidador lleva un micrófono para hablar desde el frente hacia atrás de un automóvil o empujando a un niño en un cochecito)

En la escuela: actividades dirigidas por el maestro, conferencias, discusión en grupos pequeños, deportes, eventos sociales (por ejemplo, el personal utiliza un micrófono para guiar un niño en su trabajo de grupo cuando varias actividades están ocurriendo)

Para multimedia: teléfonos, películas, altavoces, reproductores de música, juntas escolares (por ejemplo, los micrófonos pueden ser configurados para transmitir el sonido de multimedia directamente a los audífonos o implantes de un niño)

A veces hay desafíos para escuchar en los salones con ruido y distancia. Las familias pueden abogar el por qué un niño necesita un micrófono remoto en la escuela. Los padres pueden explicar que el habla (llamada “señal”) debe ser 20dB más fuerte que el fondo (llamado “ruido”) para que un niño con pérdida auditiva escuche bien. Un micrófono remoto aumenta la relación de señal a ruido (S/R) para que un niño escuche y entienda mejor lo que dice un maestro. El micrófono mejora el acceso para el aprendizaje del lenguaje hablado. Las familias pueden colaborar con servicios para la primera infancia, las escuelas (de primero grado a los altos grados) y otros programas para crear un plan de micrófono remoto para su hijo. Los padres pueden comprobar a menudo con el personal y el niño para asegurarse de que el micrófono se utiliza de manera consistente y correcta. Es bueno animar a un niño pequeño que aprende a informar a otros cuándo es difícil escuchar. Gradualmente podrá reconocer razones para usar un micrófono remoto. A medida que la audición de un niño mejore, su defensa para la comunicación crecerá.

Publicado en PÉRDIDA AUDITIVA.